Plan de Acción Regional

Flujos Venezolanos

Plan de Acción Regional para fortalecer la respuesta a los flujos de venezolanos en las Américas y en el Caribe:

Por décadas los países latinoamericanos y del Caribe han sido pioneros y contribuido de manera fundamental en la búsqueda de protección y solución para refugiados y migrantes. En esta era, el continente ha demostrado su solidaridad y generosidad hacia las personas venezolanas principalmente a través de una política de puertas abiertas en materia migratoria. Hasta el día de hoy, 985,965 personas venezolanas se encuentran de manera regular en la región, mientras que 365,565 a nivel mundial han hecho algún tipo de solicitud de asilo. De cualquier forma, con más de 5,000 personas saliendo diariamente, los riesgos del aumento en la xenofobia están más presentes que nunca.

Dada la magnitud del flujo venezolano, sólo una región con una coordinación y un enfoque claros centrado en el fortalecimiento de la infraestructura de los gobiernos y la cooperación con la comunidad internacional, podrá responder de forma adecuada a este flujo migratorio. Con este objetivo en mente, en el 2018, la OIM lanzó el Plan de Acción Regional que tiene por finalidad fortalecer las respuestas de los países frente a los flujos de personas migrantes venezolanas; apoyando los esfuerzos gubernamentales y de la sociedad civil para brindar respuestas adecuadas a las necesidades de esta población, según los contextos y realidades locales.

Los países partes del Plan de Acción Regional son: Argentina, Brasil, Costa Rica, Colombia, Chile, Guyana, Ecuador, México, Panamá, Perú, Uruguay, Curazao y Trinidad y Tobago.

Cuatro componentes conforman el Plan de Acción Regional: (1) producción y difusión de datos, (2) asistencia directa y vulnerabilidad, (3) integración socio-económica y (4) capacidad y coordinación.  

Durante el 2019 OIM trabajará en el marco del Plan de Respuesta a Refugiados y Migrantes (Regional Refugee and Migrant Response Plan RMRP en inglés) para fortalecer y brindar respuestas coordinadas con actores de gobierno en sus diferentes niveles, así como organizaciones de la sociedad civil y redes venezolanas organizadas, que permitirá general respuestas positivas a las complejas dinámicas migratorias. 

La agencia financiadora es la Oficina de Población, Refugiados y Migración (PRM) del Departamento Estado de los Estados Unidos.