Protocolo Binacional (México-Estados Unidos) para la Atención Consular de Víctimas de Trata de Personas

México es un país de origen de víctimas de trata de personas, en su mayoría llevadas a Estados Unidos para ser explotadas sexual o laboralmente. Las personas migrantes con un estatus irregular se encuentran en situación de vulnerabilidad, es por ello que las representaciones consulares en Estados Unidos al fungir como primer punto de contacto juegan un papel esencial en la detección de posibles víctimas de trata.

Durante el 2016 las representaciones consulares de México en el exterior brindaron atención a 1,250 víctimas de trata de personas. Por su parte, la OIM brindó asistencia a 32 casos de reunificación familiar de víctimas mexicanas de trata de personas en Estados Unidos en el mismo periodo.  A pesar de los esfuerzos institucionales para detectar y asistir a esta población muchas víctimas pasan desapercibidas, por ello la SRE y la OIM sumaron esfuerzos para elaborar un protocolo que brinde herramientas básicas para su correcta identificación y asistencia.

 

Objetivo

Fortalecer las capacidades de las representaciones consulares de México en Estados Unidos para mejorar los mecanismos de protección y asistencia a las víctimas de trata de personas y homologar sus procesos de atención y canalización.

 

Líneas de acción

  • Elaborar un Protocolo de atención consular para víctimas mexicanas de trata de personas en el exterior con un enfoque de derechos humanos y perspectiva de género. Este Protocolo establecerá pautas, criterios y actuaciones específicas en casos de protección de víctimas mexicanas de trata de personas en el exterior y será implementado por los funcionarios consulares.
  • Desarrollar una Caja de Herramientas con el propósito de poder ampliar los espacios de identificación de víctimas de trata o posibles víctimas.
  • Fortalecer las capacidades de detención, atención y asistencia de las representaciones consulares, así como los esquemas de canalización en aras de aumentar el porcentaje de víctimas detectadas y asistidas a partir del uso del Protocolo y su caja de herramientas.

 


Este programa es desarrollado con el apoyo de la Oficina Internacional de Asuntos Antinarcóticos y Procuración de Justicia (INL) de Estados Unidos.