“GRACIAS MÉXICO”, LAS PALABRAS RECURRENTES EN LA OPERACIÓN PARA PONER FIN AL PROGRAMA MPP.

Matamoros. - La comunidad venezolana en la ciudad de Matamoros, fronteriza con Estados Unidos, es pequeña, pero se encuentra muy unida. Hemos conocido a varias personas de esa nacionalidad durante la operación para poner fin al Programa de Protocolos de Protección a Migrantes (MPP, siglas en inglés) que comenzó en marzo. 

Una de estas familias, la pareja y sus dos jóvenes hijos, nos contaron cómo se apoyaron unos a otros en el edificio donde han vivido hasta poder se acompañados hasta Estados Unidos. Recibieron comida de otras personas, pidieron ayuda para cuidar a sus hijos, y vivieron momentos de solidaridad durante los meses que permanecieron en México. 

Aquellos con empleo en esta urbe fronteriza con Brownsville (Texas, Estados Unidos) compartieron sus ingresos y quienes estaban sin empleo, cuidaron de niñas y niños de los que trabajaban, y les dieron clases de música, pintura y otras artes.  

Cuando las familias y personas con casos activos bajo el programa MPP que han vivido en la ciudad fueron yéndose poco a poco a Estados Unidos a través del punto de internación de la ciudad, apoyado por varias agencias de la ONU, entre ellas por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), un grupo de veinticinco personas despedían a quienes se iban.  

La foto muestra a la antepenúltima familia en dejar Matamoros. Les conocí porque, cuando llegaban a despedir a alguien, me saludaban y me confiaban que los próximos serían ellos.  

El día de su marcha la familia venezolana se hizo unas camisetas a modo de homenaje en ese momento histórico para ella. Querían decir “gracias” a las personas mexicanas que les arroparon en los meses que pasaron en este país.  Dondequiera que estén, gracias a ustedes por este gesto solidario hacia aquellos que hicieron comunidad con ustedes. 

#ItTakesACommunity 

Texto: Evelyn Bernal 

Fotografía: Evelyn Bernal