En las Américas y el Caribe la COVID-19 se detectó por primera vez el 26 de febrero de 2020, cuando en Brasil se confirmó un caso en la ciudad de Sao Paulo. Para el 3 de abril todos los países de la región habían reportado al menos un caso de COVID-19. A partir del 3 de junio de 2020, el total de casos confirmados en los 15 países partes de la respuesta de las Américas y El Caribe fue de 1,031,841. El número total de muertes confirmadas fue de 52,160.   

Como consecuencia, se impusieron y mantuvieron medidas de distanciamiento social en casi todos los países de América Latina y el Caribe en respuesta a la pandemia. El impacto económico del COVID-19 ha afectado de manera abrumadora a las personas migrantes, refugiadas y a las comunidades de acogida, y se ha visto el detrimento de los segmentos más vulnerables, exacerbando la pobreza y las desigualdades. Además, las mujeres migrantes se han visto afectadas por el aumento en los casos de violencia doméstica.  

En este contexto y comprometidos con los refugiados, migrantes y las comunidades de acogida la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en los 15 países parte de la Respuesta Regional, México, en línea con el plan de preparación y la respuesta estratégica global, han diseñado un Plan de Acción Regional para responder a la pandemia por COVID-19 en las Américas y en el Caribe centrado en los siguientes pilares:

  1. Coordinación y asociación,
  2. Seguimiento de los impactos de la movilidad,
  3. Comunicación de riesgos y participación comunitaria (RCCE),
  4. Vigilancia de las enfermedades,
  5. Puntos de entrada (PoE),
  6. Prevención y control de infecciones (IPC),
  7. Logística, gestión de adquisiciones y suministros,
  8. Coordinación y gestión de campamentos (CCCM),
  9. Gestión de casos y continuidad de servicios esenciales,
  10. Protección y tratamiento del impacto socioeconómico.  

En México los pilares a los que se les está dando mayor prioridad son la comunicación de riesgos y participación comunitaria (RCCE) y la protección y tratamiento del impacto socioeconómico. Motivo por el cual, el objetivo de la respuesta es mejorar las capacidades de las contrapartes como sociedad civil y gobierno para garantizar la protección de las personas migrantes en el contexto de COVID-19. La OIM está realizando una intervención integral que incluye el fortalecimiento de las capacidades de las contrapartes relevantes como la sociedad civil y el gobierno, una ronda de la Matriz de Seguimiento de Movilidad (DTM) para evaluar los impactos del COVID-19 tanto en la población migrante como en las instituciones y una campaña de comunicación para difundir información confiable entre la población migrante y las comunidades de acogida. 

 

Datos del contacto del Programa Respuesta COVID-19

Evelyn Bernal, Coordinadora del Programa, ebernal@iom.int, Tel. 55 2497 3379